Estrés laboral
Psic. Yazmin Haydée Ayala Chao
El estrés laboral es una respuesta física y emocional que puede aparecer cuando las demandas, responsabilidades o situaciones del trabajo superan temporalmente los recursos que una persona percibe tener para afrontarlas.
Tener cierto nivel de estrés ante una situación puntual es una respuesta normal. Sin embargo, cuando las demandas laborales se mantienen durante periodos prolongados y no existen espacios suficientes para recuperarse, el estrés puede afectar el bienestar físico, emocional y mental.
Por ello, aprender a identificar las señales, prevenir el desgaste y actuar oportunamente es fundamental para cuidar nuestra salud y bienestar.
No.
El estrés laboral puede presentarse ante periodos de alta demanda, cambios, presión o situaciones difíciles en el trabajo. Generalmente, puede disminuir cuando la situación que lo provoca cambia o cuando se cuenta con estrategias adecuadas para afrontarla.
El burnout o síndrome de desgaste profesional, en cambio, se relaciona con una exposición prolongada a estrés emocional crónico y puede manifestarse como agotamiento físico y emocional, desapego o una actitud negativa hacia el trabajo y una sensación de menor eficacia para realizar las actividades laborales.
El estrés laboral puede ser una señal de alerta; el burnout representa un estado de desgaste más profundo y sostenido.
El estrés no siempre se manifiesta de la misma manera. Algunas señales pueden ser físicas, mientras que otras pueden reflejarse en nuestras emociones, pensamientos o comportamiento.
Señales físicas
Señales emocionales
Señales cognitivas
Señales conductuales
Una señal aislada no necesariamente significa burnout
Es normal experimentar cansancio, preocupación o estrés en determinados momentos. Lo importante es observar la frecuencia, intensidad y duración de las señales, así como el impacto que tienen en nuestra vida cotidiana y laboral.
Cuando estas manifestaciones se mantienen o aumentan con el tiempo, es importante prestar atención y tomar medidas.
Prevenir el estrés laboral no significa eliminar todas las situaciones que generan presión, sino desarrollar estrategias que permitan gestionarlas de manera saludable y favorecer espacios de recuperación.
Establece límites
Organiza y prioriza tus actividades
Toma descansos durante la jornada
Las pausas permiten generar momentos de recuperación durante el día.
Cuida tus hábitos
El autocuidado también forma parte de la prevención del desgaste.
Fortalece tus relaciones laborales
Contar con relaciones positivas en el entorno de trabajo puede favorecer un clima laboral saludable.
Reconocer las señales es el primer paso. Lo siguiente es actuar antes de que el desgaste avance.
1. Identifica qué está generando el estrés
Pregúntate:
Identificar los factores que generan estrés permite buscar soluciones más específicas.
2. Revisa tus prioridades y carga de trabajo
Cuando sea posible:
3. No normalices el agotamiento
Sentirse cansado después de una jornada exigente puede ser normal. Sin embargo, vivir constantemente agotado, irritable, desmotivado o sin capacidad para desconectarse del trabajo no debería normalizarse.
Prestar atención a estas señales permite intervenir de manera oportuna.
4. Busca apoyo
Hablar sobre lo que estamos experimentando puede ayudarnos a encontrar alternativas.
Puedes acercarte a:
Si los síntomas son persistentes, intensos o interfieren con tu vida cotidiana, es recomendable buscar apoyo profesional.
5. Date espacios de recuperación
El descanso no es una pérdida de productividad. Contar con pausas, días libres y tiempo fuera del trabajo permite recuperar energía y mantener un equilibrio saludable.
Presta especial atención cuando:
Pedir ayuda no significa que no puedas con la situación. Es una forma de cuidar tu salud y actuar a tiempo.
El estrés laboral puede formar parte de nuestra vida profesional, pero no debemos normalizar vivir en un estado constante de tensión o agotamiento.
Reconocer las señales, establecer límites, organizar las cargas de trabajo, mantener hábitos saludables y buscar apoyo oportunamente son acciones que pueden contribuir a prevenir un desgaste mayor.
El burnout no aparece de un día para otro; el desgaste puede avanzar gradualmente. Por eso, identificar las señales y actuar a tiempo es clave para proteger nuestro bienestar.
IDENTIFICA → PREVIENE → ACTÚA
Reconoce lo que estás sintiendo.
Cuida tus límites.
Busca apoyo cuando lo necesites.
Cuidar tu salud mental también es parte de cuidar tu bienestar.
Referencias
Es una estrategia impulsada por Grupo BAL, pensada para ti y tu familia, con recursos que te inspiran, te informan y te acompañan.